18 jun 2011

INDIVIDUO Y SOCIEDAD... MI ABUELA Y EL MÉDICO RASTAFARI.

He de decir que durante la lectura del apartado de individuo y sociedad me lo he pasado bastante bien, gracias a que he dejado que volara mi imaginación.

En primer lugar se habla de que el individuo necesita al grupo para desarrollarse en la sociedad, y se afirma que hay mecanismos de reproducción que ayudan la incorporación de las personas a la estructura social, como son el control social, mecanismo que las personas sufren cuando se alejan de la norma, como ser ignoradas o insultadas, y la adscripción identitaria, que se refiere a la adquisición de roles.

Me imaginé a mi abuela entrando a la consulta de un médico que esté escuchando Bob Marley, con rastas en el pelo y que, en vez de títulos colgados en la pared, tenga fotos con sus colegas de la última vez que fue al Viñarock, o de cuando fue a las manifestaciones por una democracia real ya… claramente desconfiaría del médico, pero afortunadamente, y respaldado por la reflexión a la que me ha invitado esta lectura, yo podría explicarle qué es lo que está ocurriendo y por qué no debe desconfiar del médico.

La sociedad está cambiando, en España se está produciendo un cambio social en poco tiempo, desde que acabó la dictadura, y esto es debido a que se optó por llevar a cabo una socialización defectuosa; Se empezó a no ver tan mal que la gente pudiera expresar su opinión libremente, que los profesores tuvieran más libertad a la hora de dar sus clases, que una madre pudiera salir a tomar una copa cuando le apetezca, sin necesidad de que su marido le dé permiso… Todos estos cambios han resultado ser positivos, y más de una vez he intentado explicárselos a mi abuela, que sigue diciéndome que con Franco las niñas no eran tan frescas con mi edad… -claro que no eran frescas; ella misma no pudo “ser fresca” en la universidad, porque mientras su hermano estudiaba medicina, a ella se le prohibía compaginar el rol de ama de casa con el de estudiante.-

Ese cambio social, producido por la aceptación de nuevos patrones de conductas y situaciones relacionales, han supuesto una clara mejoría en nuestra sociedad. De ahí que los trabajadores en lo social tengamos en mente, y hagamos saber a la población, que el hecho de convivir hombres y mujeres en igualdad de condiciones reales, la multiculturalidad y la inclusión social en nuestro país de personas de otros países, o el hecho de que una persona con menos poder económico tenga las mismas posibilidades de acceso a los recursos de su comunidad que un rico, ayuda claramente a un cambio social que tiene que producirse, porque tenemos que ser los instigadores de ese cambio, y porque sólo así, se podrá crear una sociedad de todos y para todos, sin excluir a nadie del proceso de socialización.

Como antes he dicho, los roles van cambiando, las características van siendo diferentes dentro de cada persona y su rol, y eso es lo que debemos tener en cuenta los educadores sociales, ya que es importante no etiquetar a ninguna persona con la que intervengamos, sino pensar que sus características personales, pueden llegar a ser útiles, amoldándolas y acercándolas a supuestos patrones de conducta que le puedan suponer beneficios, y no crear expectativas sesgadas (juego de las expectativas recíprocas, o efecto Rosenthal) en las personas con las que tratemos, pues eso no hará otra cosa que desmoralizarlo, y que interiorice que nadie se va a interesar por él.

Para finalizar, relacionándolo con la labor que en un futuro deberemos practicar con nuestros “clientes sociales” (aunque no me gusta llamarlos así), tengo que decir que una de las cosas que realmente me hacen daño, es que me digan “Me has decepcionado”; por eso, en el ámbito de la intervención, debemos intentar crear confianza en las personas, acercarnos y crear unas expectativas positivas en ellas, para que esa persona, cuando comience a esforzarse por cambiar su situación, no cese en el intento, bajo la presión positiva que concierne el “no defraudar a quien ha depositado la confianza en mí”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario