Para empezar, debo decir que el grupo en el que he participado para la realización del proyecto de intervención, es decir mi grupo de siempre (Sandra, Lorena, Belén y yo), se formó en 1º de carrera, por lo que jugamos con ventaja con respecto a la influencia de situaciones negativas que se suelen dar en las dinámicas grupales, solventándolas desde la filosofía del “ a estas alturas no nos vamos a enfadar ahora por esto”, y teniendo a nuestras espaldas más de una batalla ganada…
Nuestra metodología a lo largo del curso ha sido la que llevamos siguiendo durante toda la carrera; estipulamos un día para las reuniones grupales, que se fijó en todos los martes a partir del mes de marzo, aunque quedamos dos días antes en febrero para la puesta en común de ideas para la exposición, y hay que decir que conforme fue avanzando en el trabajo, las reuniones se fueron programando más separadas en el tiempo, y quedábamos más o menos 2 martes al mes, a partir de mayo, reconociendo que nos hemos relajado, y hemos dejado un par de apartados, los más simples, del proyecto para los últimos días.
Durante el transcurso de las reuniones, decidíamos qué puntos del proyecto íbamos a tratar, y nos separábamos en parejas (que cambiaban de una sesión a otra), repartiéndonos la tarea; cuando surgía alguna duda se ponía en común, y se buscaba una solución grupal para solventarla.
Así, poco a poco se fue poniendo en pie el proyecto durante el primer mes, repartiéndonos el trabajo de ir a la biblioteca a por libros, buscar información en páginas webs, seleccionando y desechando material, etc.
Me gustaría expresar el alto nivel de satisfacción del grupo con respecto al trabajo realizado, pero más en particular con la exposición que realizamos, me explico: éramos los primeros, ¡una hora y media exponiendo! Era la primera vez que lo hacíamos, ante un público y un evaluador, sin tener la referencia de otros grupos de compañeros que lo hubieran hecho antes… y la verdad es que estamos orgullosos de cómo se desarrolló la exposición. Durante la preparación, el nerviosismo reinaba, pero las ideas de todos pusieron en pie la exposición, mediante la utilización de recursos como vídeos, dinámicas grupales, repartición del trabajo, etc., pudimos organizar una exposición, a nuestro parecer, amena y que sirvió para introducir a nuestros compañeros en un ámbito de intervención nuevo para muchos, sin resultar un tostón aburrido, (o al menos esa fue nuestra intención).
Las principales dificultades que, a mi parecer hemos encontrado a la hora de realizar el proyecto, han sido por una parte causadas por la falta de tiempo y la condición dominante en nuestro grupo, que no es otra que la del “eso ya lo haremos”, me explico: me siento afortunado de participar de este grupo, porque tenemos características en común y con esto quiero decir que somos trabajadores, y no solemos obtener malos resultados, pero claro, obtendríamos mejores si no nos costara tanto ponernos con el lío (y yo soy el primero que entono el “mea culpa” en este aspecto); por ello siempre nos salvamos por los pelos, prometiendo que la próxima vez terminaremos la tarea con tiempo, pero muy pocas veces cumpliendo tal promesa.
Por otra parte, refiriéndome a las dificultades que encontré en el plano de contenidos del proyecto, una de los apartados que más quebraderos de cabeza nos dieron fueron las teorías explicativas sobre la drogadicción, así como el hecho de diferenciar los perfiles de drogodependientes, ya que hay muchos tipos de drogas, consumos, y consecuencias ante el consumo, y consumidores con características muy dispares.
Sin duda, una de las experiencias que más nos han aportado a la hora de la realización del proyecto ha sido la visita a la Asociación Poveda, habiendo incluso realizando el curso de tratamiento y prevención de drogodependencias. Esta experiencia nos introdujo en el mundo sobre el cual hemos basado nuestro proyecto, y nos aportó conocimientos para poder usarlos también en otras asignaturas, como Diseño y Evaluación de Programas de Educación Social o Practicas de Trabajo Social, en las que hemos tratado temáticas relacionadas con las drogodependencias también.
Haciendo referencia a los aprendizajes que he podido adquirir durante la realización del trabajo, me centraré en dos aspectos:
Por un lado en el de las aptitudes profesionales; todos y cada uno de los trabajos en grupo que realizamos en la carrera, nos aporta cada vez más nivel de escucha activa, empatía, esfuerzo conjunto, solidaridad con el compañero, etc. Pero este ha supuesto un paso más si cabe en la adopción de esos valores, pues martes tras martes traíamos ideas nuevas, que a veces no eran plato de buen gusto para todos los integrantes del grupo, y, para no desembocar en discusiones, entre todos, se valoraban cuáles eran las mejores ideas, y unos cedían algunas veces, y otros otras, en busca del objetivo primordial de mantener la armonía grupal, para que el trabajo no fuera algo pesado.
En ese aspecto, a veces Lorena y yo, que somos los más “cabezones” del grupo chocábamos mucho, pero nunca llegábamos a discusiones fuera de tono, sino que, en grupo, ofrecíamos alternativas para solucionar los conflictos.
Por otra parte, en el plano conceptual, este proyecto me ha aportado elementos antes desconocidos por mi parte en el plano de las drogodependencias. Para empezar, multitud de tipos de drogas, consecuencias para el consumidor, así como diferentes tipos de consumidores; la diferencia entre uso, abuso y dependencia o los pasos que hay que seguir para la intervención social, como son la prevención, el tratamiento y la rehabilitación. El papel del educador social la importancia de las comunidades terapéuticas también me han resultado interesantes, así como el descubrimiento de diferentes asociaciones que trabajan en el ámbito de la drogodependencia, tanto en el plano nacional como en el andaluz.
En definitiva estoy muy satisfecho con la labor que hemos realizado en el grupo, pero como propuesta de mejora (que en esta asignatura es fundamental), opino que cuando volvamos a hacer otro trabajo juntos, debemos aprovechar bien el tiempo, no perder las horas muertas y ponernos en serio cuando quedamos en las reuniones de grupo; y ojo, que yo soy el primero que entona el “mea culpa” en ese aspecto.
Para finalizar, querría explicar que la realización de este proyecto me ha descubierto un ámbito nuevo de intervención, que es el de las drogodependencias, y que ha despertado en mí una curiosidad por seguir investigando las características de este colectivo, sin descartar que en el día de mañana pueda especializarme en esta materia con el fin de desarrollar mi labor profesional.
No hay comentarios:
Publicar un comentario